sábado, 29 de octubre de 2016

Artículo: El Verdadero Servicio




Todos brindamos un servicio, de una forma o de otra, sea en nuestra familia, trabajo, comunidad, etc.    Pero, ¿cómo es ese servicio?



Muchas empresas y personas invierten en cursos de servicio al cliente (lo cual es muy positivo) donde tratan temas como:  comunicación asertiva, escucha activa, negociaciones ganar-ganar, manejo de quejas, trabajo en equipo entre otros.   Ciertamente son elementos muy valiosos; el detalle es que, estos aspectos son como la copa de un árbol, es la parte exterior del servicio.  Si solo se queda en esta área, con alta probabilidad, lo aprendido no generará resultados a largo plazo, la aplicación de dichas técnicas será intermitente.
Se requiere también, trabajar en la raíz, ¿a qué nos referimos?

Nos referimos al sistema de creencias, formas de pensamiento que marcan nuestras emociones, el curso de nuestra voluntad y por ende nuestras acciones.   Este aspecto es clave, porque recordemos que más del 90% de lo que expresamos es mediante  el lenguaje no verbal, esto quiere decir, que con nuestro cuerpo expresamos nuestra verdad, la realidad de lo que somos. 



Por tanto, si estoy en un trabajo, solo por dinero y realmente no me interesa el cliente, aunque aplique las técnicas más avanzadas de comunicación, mercadeo y ventas;  la verdad saldrá a la luz, el cliente percibirá ese verdadero desinterés y buscará otra compañía o persona que le dé el servicio que desea, o bien planteará su queja. 

Las técnicas son buenas, pero no es suficiente.  Hoy más que nunca se requiere autenticidad en el servicio.  Ser servicial y no aparentar serlo.

¿Qué es lo que realmente piensa y siente sobre el servicio que brinda, sea en su familia, trabajo o comunidad?  La respuesta a esta pregunta es clave y le comentaremos por qué.

En lo más profundo de la mente, se mueve con serpentina habilidad el yo inferior (yo falso), también conocido como el ego.  Es esa estructura mental que refiere al egoísmo, egocentrismo y orgullo (soberbia).  Ese complejo sistema de pensamientos que se enfocan desordenadamente, en buscar únicamente el propio bien, placer, poder, atención, aceptación sin importar lo que ocurre alrededor.   Es rebelde, no obedece.   Esta clase de pensamientos que configuran actitudes negativas, son letales enemigos de un auténtico servicio, que podríamos a su vez decir, enemigos del amor, en todo aspecto.



Entre compañeros de trabajo, el orgullo es experto en sembrar discordia, resentimientos, indisposiciones, mediante una competencia mal entendida, que arruina el trabajo en equipo, la obtención de verdaderos éxitos, el crecimiento profesional de todos, el clima organizacional.  Propicia que fácilmente se cometan errores, que cuestan mucho dinero en ocasiones, o pérdida de clientes valiosos. 



Educar y someter el orgullo negativo con sus derivados (egoísmo, egocentrismo) traerá enormes beneficios a los seres humanos, que se den la oportunidad.  Pues, es necesario mencionar, que estas tendencias siempre estarán presentes, dentro de cada quién, la clave es NO CONSENTIRLAS y tomar decisiones, de acuerdo a principios espirituales y morales que beneficien a muchos, no solo así mismo(a).

Cuando la persona es auténtica en su servicio es capaz de escuchar activa y empáticamente, sonreír con naturalidad, dar sin esperar, tolera, perdona, respeta, es amable, humilde, proactiva, observadora, constante en su buen actuar. 


   
La persona que logra domar su orgullo, conquista la preciosa virtud de la humildad.  Ahora bien, el orgullo es un enemigo fuerte y astuto, el ser humano, no lo vencerá solo, sería su primer error creerlo, de hecho expresión de su propia soberbia.  Al orgullo, solo se le vence con la ayuda de Dios.   Pues el camino es muy estrecho y arduo.  A continuación le compartimos nuestra propuesta, para acompañarle en este camino: 

Tomar consciencia (darse cuenta de la propia realidad) sobre cómo es su servicio.

Conocer las diversas expresiones del orgullo como el egoísmo y el egocentrismo.

Conocer las herramientas internas y externas para el desarrollo de un verdadero servicio.

Desarrollar su fuerza de voluntad para lograr el cambio de actitudes.

Conocer y escoger los principios morales que le ayudarán a lograr un verdadero servicio.

Descubrir la bella satisfacción que genera el vivir para servir, para amar.

Le instamos a poner atención al actuar de su propio orgullo y las formas que están afectando su vida en la familia, el trabajo y otros ámbitos.

El camino propuesto, se puede vivir de forma óptima en la terapia individual y como segunda opción en talleres terapéuticos grupales (idealmente pequeños 15 a 20 personas) los cuales los podemos brindar en las empresas, templos o casas de habitación.

Para mayor información de costo contáctenos al 8920-2258 con su servidora Licda.  Shirley Castillo.

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